1º de Mayo “Recuperar derechos, retomar libertades”

Cartel 1º de mayo 2015La reformas laborales en su amplia ramificación de perjuicios para los trabajadores; la reducción y la congelación de los salarios; la imposición de una mayor productividad y el endurecimiento de las condiciones laborales y de jubilación; el regalo de beneficios fiscales a las rentas más altas, premiadas además con una amnistía que les perdona los delitos financieros; el saneamiento de la banca con dinero público, y últimamente, la persecución gubernamental y judicial contra la actividad sindical; conforman un terrible paquete de embates contra la clase trabajadora, inimaginables hasta hace poco.
    La visión global de esta singular agresión de carácter estatal e internacional contra el mundo del trabajo, no puede hacernos perder de vista nuestra realidad nacional canaria y, dentro de ella, el carácter especialmente agresivo de la descomunal ofensiva contra nuestros trabajadores y nuestras clases populares.  Las cifras de desempleo, los salarios, la precariedad laboral, los niveles de pobreza o exclusión social, y cualquier otro indicador, continúan situando a la clase trabajadora de la nación canaria en la periferia social  -que no geográfica- del actual contexto social español o europeo que a diario contradice nuestra pretendida y ficticia integración en cualquiera de esos dos ámbitos. Todas las reformas laborales y de restricción de derechos  emprendidas por los gobiernos, primero del PSOE y luego del PP, a la vista está, han impactado en los trabajadores canarios con mucha mayor dureza por la elevada fragilidad de nuestro tejido laboral. Tiene ello también mucho que ver con el injusto y desigual reparto de la riqueza que, añadidamente, promueve el denominado Gobierno canario (CC y PSOE) y su ciego respaldo o recrudeciendo  todas las medidas antisociales y antiobreras del Ejecutivo español, reforzando así su condición de agente retrógrado y anticanario.
     Los embates que actualmente sufrimos los trabajadores, han venido acompañados, primero, de una sucia campaña para menospreciar y dañar la imagen de los sindicatos como únicos garantes de la defensa de los derechos laborales, y luego, más personalizada contra los representantes de los trabajadores y activistas sindicales. Para ello y con el objetivo de quebrar el muro de contención que pudiesen frenar sus agresiones, persiguen, inculpan y procesan a los nuestros, imponiéndoles incluso condenas de prisión como a las mujeres sindicalista de Intersindical Canaria por manifestarse en la sede de los empresarios, hacer una pintada contra la reforma laboral o, cuando no, imponen fuertes sanciones económicas por denunciar en la prensa los altos sueldos de los mandamases de la sanidad pública canaria
      En el ámbito internacional, como organización solidaria con los pueblos agredidos por el imperialismo, manifestamos en esta celebración internacionalista del 1º de Mayo, nuestro firme rechazo a la actual política imperialista y genocida desarrolladas por EE.UU  y sus cómplices occidentales, quienes, con el pretexto de exportar “la democracia y las libertades”, contrariamente, multiplican por cien en los países invadidos, la muerte, el sufrimiento, las carencias materiales y la violencia fratricida, colaborando además a complicar el movimiento migratorio al provocar el éxodo de centenares de miles de trabajadores emigrantes que huyen de los países invadidos  que les procuraban el pan. Vuelve a evidenciarse así la hipócrita y detestable política de la ONU en relación con los derechos humanos, principalmente con los casos de IraK y Libia y la aterradoras situaciones sociales que ese organismo internacional continúa creando.
      No recordamos en el tiempo la existencia de mayores motivos para convertir este 1º de Mayo en una jornada de carácter firmemente reivindicativo en la que el justo e irrenunciable objetivo de avanzar en nuestra dignificación laboral, incluso, pasa a un segundo plano, para exigir la recuperación de derechos perdidos en la actual alianza de la banca con los gobiernos a ella sometidos. Una vez desechada cualquier vana esperanza de que, por ahora, la vía parlamentaria o gubernamental vaya a rectificar esta siniestra hoja de ruta para convertir a los trabajadores y las trabajadoras en únicas o principales víctimas de la actual orgía de concentración de beneficios del capital, se hace más necesaria la acción y la movilización sindical. No existe otra alternativa para, al tanto que recuperar derechos laborales y sociales hurtados, continuar caminando para poder llegar a ocupar la posición que como mayoría social nos corresponde en una nación canaria libre, sin desigualdades, injusticias ni discriminaciones.
 
Viva el 1º de Mayo.   Viva la Clase Trabajadora.  Viva Canaria Libre y Socialista
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